https://youtu.be/maM5QI3REw8

viernes, 19 de febrero de 2010

Una antigua,Fabula..

Esta historia no es mía, la escuché hace muchos años, yo era aún chaval, y dice así: Había una vez un pajarillo, pequeño, casi casi recién salido del cascarón, y de entre todos sus hermanos, él era el más revoltoso y curioso.


Aunque su madre le advertía una y otra vez, que fuese más tranquilo, que algún día se caería del nido, él ni caso, y como un mal augurio, en una ocasión en que se posó cerca una mariposa, el pequeño por verla más de cerca, tal era su ansia de conocer, calló del nido, al duro y frío suelo.

Piaba y piaba. Sus padres, impotentes, no podían retornarlo al nido. Llegó la noche, y el frío era cortante, calaba en su pequeño cuerpo, como el cuchillo caliente en la mantequilla. En eso, apareció una vaca, grande, parsimoniosa, y como no podía ser de otra manera, su atención se fijó en los lamentos del pequeñín. Movida por la compasión dejó caer sobre él una gran plasta de mierda, la cual inmediatamente lo enterró, pero como pudo sacó su cabecita percatándose al momento que el frío glacial que sentía hacía escasos momentos, había desaparecido, gracias al calorcillo de la plasta vacuna.

Tiempo después, y una vez que el noble animal, proveedor de tan gratas calorías, hubo marchado, llegó al lugar un zorro, el cual, viendo al pajarillo enterrado en la plasta apelmazada, tranquilo y soñoliento, lo sacó de ella, y dándole una leve sacudida, lo engulló para, de esta manera, aplacar el hambre que le estaban brindando sus tripas, y que llevaban demasiado tiempo sin llenarla

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