https://youtu.be/maM5QI3REw8

Mi foto

Soy sincero, y por ello me gusta que lo sean conmigo, hay cosas que no se pueden fingir,cuando se esta solo, como son el dolor; y los sentimientos..

viernes, 4 de marzo de 2011

Si. o No...

Tan real como la vida misma:


Hace mucho tiempo, la religión y la ciencia ;que vivían en extremos, opuestos en sus ideas; y aun que a veces coincidían; cada uno llevaba su vida, y se ignoraban mutuamente. Hasta que un día la religión se dijo a sí mismo: «Estoy muy solo, y esta vida es aburrida (cada día que pasa hay menos que creen en mi)... Iré a ver a la ciencia y le pediré que se una conmigo». Y eso fue lo que hizo. Al oír su petición, la ciencia la rechazó de plano: «Eres engañosa, tienes poca credulidad; y, además, estoy muy tranquila sola, así que vete ahora mismo». Compungido y triste, la religión se marchó. Transcurridos unos días, la ciencia empezó a arrepentirse de haber rechazado tan groseramente a la religión: «Después de todo, creo que sería buena idea unirme con él... Mejor eso, que pasarme toda la vida, sola buscando la verdad de las cosas; y soportando a mis compañeras». Con esta determinación, acudió a ver a la religión. Cuál no sería su sorpresa cuando la religión, rechazó su petición: «¡Pues ahora soy yo el que no se quiere juntar contigo! ¡Lo he pensado mejor, y estoy mejor solo que aguantando a una ciencia mal educada como tú!» Así que la ciencia regresó a su lado del pensamiento. Pocos días pasaron hasta que la religión se recriminó a sí mismo, el trato que le había dado a la ciencia: «No lo entiendo», se dijo, «yo me quiero unir con la ciencia, viene a pedírmelo, y la rechazo... no sé en qué estaría pensando... voy corriendo a decirle que sí». Mas la ciencia, herida en su orgullo, volvió a rechazar la petición de la religión: «¡Pues ahora yo no me quiero juntar contigo! Te di tu oportunidad y la desaprovechaste» Pero al cabo de varios días la ciencia volvió a arrepentirse de haber despreciado a la religión, y volvió a acudir a él, aceptando su petición... la cual, por supuesto, fue rechazada por la religión... Dice la historia que todavía siguen así la ciencia y la religión.
Moralejas; Lo único cierto y verdad de la vida es; que si yo digo si; siempre habrá otro que diga no.